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jueves, 10 de enero de 2008

Agujeros rebeldes y hambrientos

Fuente: BBC Mundo.

Cientos de agujeros negros podrían estar vagando invisiblemente a través de nuestra galaxia, listos para devorar planetas y estrellas, asegura un grupo de astrónomos en Estados Unidos.

La investigación, dada a conocer en un encuentro científico en Texas, sugiere -sin embargo- que la situación plantea poco peligro a la Tierra.

Aunque, advierten, los futuros viajeros del espacio tendrán que ser muy cuidadosos en sus desplazamientos.

Los agujeros negros son lugares en el espacio en los cuales la gravedad se ha hecho tan poderosa que ni siquiera la luz puede escapar a su fuerza de atracción.

Un equipo de astrónomos de la Universidad Vanderbilt, en el estado de Tennessee, EE. UU., utilizó supercomputadoras para simular lo que sucede cuando chocan diferentes tipos de agujeros negros.

Según la astrónoma Kelly Holley-Bockelmann, encargada de la investigación, el resultado puede ser una especie de agujero negro "rebeldes".

Hambre de estrellas

La especialista en el papel de los agujeros negros "supermasivos" y evolución de las galaxias asegura que hay centenares de agujeros desplazándose por nuestra Vía Láctea a velocidades de hasta 4.000 kilómetros por segundo.

Cualquier planeta, estrella o, incluso, sistema solar que se atraviese a su paso podría ser literalmente tragado por esos agujeros negros "rebeldes".

No obstante, asegura Holley-Bockelmann, nuestro planeta corre poco o ningún riesgo pues las zonas en las que los agujeros negros representan una amenaza grave son de apenas unos cientos de kilómetros de extensión.

Ciertamente se trata de una teoría muy controvertida, pues hay muy poca investigación real basada en observación astronómica que sustente sus postulados.

Sin embargo, los investigadores del equipo de Holley-Bockelmann confían en encontrar un método que les permita detectar esos agujeros negros "cimarrones".

De esa manera, los viajeros interestelares de un futuro distante podrán evitarlos al desplazarse.

miércoles, 1 de agosto de 2007

¿ Un segundo agujero negro en la Vía Láctea ?

¿Hay un segundo agujero negro merodeando en el corazón de la Vía Láctea? Las pruebas hasta la fecha no son concluyentes, pero los astrónomos dicen que una prueba relativamente simple podría zanjar el tema: observar un par de estrellas que cruzan la galaxia a una velocidad descomunal.

Los astrónomos creen que hay un colosal agujero negro – con un peso de unas 3,6 millones de veces la masa del Sol – en el centro de la Vía Láctea. Pero algunos defienden que hay un segundo agujero negro que pesa entre 1000 y 10 000 Soles.
Diez estrellas “hiperveloces” han sido halladas saliendo disparadas del centro de la Vía Láctea – un nuevo estudio sugiere que, estadísticamente. Uno de estos hallazgos puede ser en realidad una estrella doble (Ilustración: Ruth Bazinet, CfA)

La prueba viene de las observaciones de un cúmulo de jóvenes estrellas situadas sólo a una fracción de año luz del monstruoso agujero negro – donde las fuerzas gravitatorias deberían evitar que se formasen estrellas. El cúmulo podría haberse formado más lejos y luego migrar allí, sin embargo, podría ser que contuviese un agujero negro de peso medio que tirase gravitatoriamente hacia el centro galáctico.

Pero ha sido imposible probar esta sugerencia. Ahora, Lu y sus colegas dicen que el caso podría cerrarse si los astrónomos encuentran un par de las llamadas estrellas “hiperveloces” saliendo de la región de peligro.

Fuente: HispaMp3.

lunes, 25 de junio de 2007

¿ No existen los agujeros negros ?

Un equipo de científicos estadounidenses han llegado matemáticamente a la conclusión de que los agujeros negros no pueden existir.

Si los nuevos cálculos son correctos, el universo no ha hecho sino volverse más extraño. Científicos de la universidad Case Western Reserve University de Cleveland, Ohio, en los Estados Unidos, han desarrollado fórmulas matemáticas que concluyen que los agujeros negros no pueden existir. Las conclusiones, si son correctas, podrían revolucionar las astrofísica y resolver una paradoja que ha mantenido perplejos a los físicos durante 4 décadas.

El físico Lawrence Krauss y sus colegas han publicado en la revista Physical Review D (y en http://arxiv.org/pdf/gr-qc/0609024) un artículo en el que han armado una larga fórmula matemática que demuestra que, de hecho, los agujeros negros no pueden formarse en absoluto.

La clave está en el efecto relativístico del tiempo. Tal como demostró Einstein en su teoría general de la relatividad, un pasajero en una nave espacial viajando hacia un agujero negro sentiría que la nave acelera mientras que un observador desde afuera la vería desacelerar. Cuando la nave alcance el horizonte de sucesos del agujero, parecerá que se detiene, permaneciendo allí para siempre y no desapareciendo nunca en el olvido.

De hecho, Krauss afirma que el tiempo se detiene de forma efectiva en ese punto, implicando que el tiempo es infinito para los agujeros negros. Si los agujeros negros emiten radiación, tal como Stephen Hawking demostró, deberían evaporarse antes incluso de formarse, dice Krauss. Sería como verter agua dentro de un vaso que no tuviera fondo.

Preguntado acerca de por qué a pesar de todo el Universo parece estar lleno de agujeros negros, Krauss responde:"¿Cómo sabes que son agujeros negros?" Nadie ha visto un agujero negro, afirma, y cualquier cosa con una tremenda fuerza de gravedad, como restos supermasivos de estrellas, podrían producir efectos similares a los que los investigadores achacan a los agujeros negros.

"Todos nuestros cálculos sugieren que esto es bastante posible".

Otros astrónomos, como Kimberly Weaver del Goddard Space Flight Center en Greenbelt, de la NASA, toman el resultado con precaución. "Nunca hemos observado ningún tipo de suceso que demuestre esto".

En el lugar del agujero negro supermasivo del centro de la Vía Láctea por ejemplo, los astrónomos ven todos los días que desaparece material que no deja rastro. Además, nadie ha detectado la radiación de Hawking, que sería una evidencia necesaria para demostrar la evaporación de los agujeros negros, afirma.

Fuente: HispaMp3.

martes, 5 de junio de 2007

Los agujeros negros más solitarios del universo

Los agujeros negros supermasivos en continuo crecimiento de los centros galácticos son comunes incluso en los vacíos cósmicos las regiones más extrañas y vacías del universo.

En un estudio de más de mil galaxias vacías, usando datos del Explorador del Cielo Digital Sloan (SDSS-II), astrónomos de las Universidades de Drexel y Widener anunciaron que el crecimiento de estos monstruosos agujeros negros – con masas de millones a cientos de millones de veces la de nuestro Sol – se encuentran donde las galaxias son poco densas e interactúan muy poco unas con otras. Los investigadores también han encontrado que la acreción de materia en estos agujeros negros vacíos es más lenta que en los entornos galácticos más densos.

Estos hallazgos arrojan luz sobre la formación de agujeros negros y su proceso de evolución demostrando que el entorno afecta a cómo de rápido proceden las galaxias a través de su ciclo evolutivo.

La simple presencia de agujeros negros supermasivos crecientes en los puestos fronterizos del universo reta a los actuales modelos teóricos de la estructura, formación y evolución galáctica, explicó Anca Constantin de la Universidad de Drexel, autora principal del artículo enviado hoy a la reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Honolulu.

“Es interesante que veamos agujeros negros galácticos en acreción activa en todas las fases de la evolución de estas regiones poco densas”, dijo Constantin. “Esto significa que el proceso de crecimiento de un agujero negro es bastante similar a lo que podría compararse con las zonas más apartadas del país y las regiones urbanas más atestadas del universo”.

Las regiones vacías, prácticamente sin nada, son campos tridimensionales de cientos de millones de años luz de distancia, que llenan la mitad del universo. Sólo el cinco por ciento de todas las galaxias viven en estas regiones similares a burbujas. El otro 95 por ciento de las galaxias viven juntas en comunidades, atestadas en cúmulos, filamentos y muros: las ciudades y los suburbios del universo.

Estudiando una “porción” de 700 millones de años luz de ancho del universo, los investigadores encontraron que el espectro de los centros de las galaxias vacías muestran gases calientes ionizados por la luz emitida por la materia que gira alrededor de los agujeros negros supermasivos. Constantin añade que, “los agujeros negros de acreción más aislados, no obstante, no son tan activos como los de entornos más poblados, y el combustible parece estar menos disponible para la acreción en los vacíos que en las galaxias ‘urbanas’”.

La astrónomo Fiona Hoyle, miembro del equipo del descubrimiento de la Universidad de Widener añadió: “Esto es extraño dado que estas apartadas galaxias forman estrellas a una razón mayor que sus homólogos en regiones más densas; esto significa que hay gran cantidad de combustible, pero no se canaliza de forma eficiente hacia el motor central”.

La formación de estrellas requiere la presencia de grandes cantidades de gas y por esto debe haber más que suficiente gas en las galaxias vacías si sus razones de formación estelar son altas, explicó Hoyle. El mejor ratio de acreción observado en las galaxias vacías significa que este gas no está llegando a la región del núcleo donde tiene lugar la acreción. Se piensa que las interacciones con otras galaxias perturban el potencial gravitatorio, lo que desvía algo de gas hacia la región nuclear. “Estas interacciónes no son tan frecuentes en los vacíos, por lo que el “alimento” del agujero negro se hace más lento”.

Estos rudos individuos de los vacíos no necesitan competir con sus vecinos por el combustible, y su ciclo vital es raramente perturbado, apunta Constantin. Por el contrario, la vida es más agitada en las regiones pobladas donde las interacciones galácticas son frecuentes. Como consecuencia, las galaxias son despojadas de su gas y se envía material hacia su motor central. Esto significa que hay más posibilidades de acreción en los agujeros negros en entornos más “urbanos”.

“Por otra parte, a los agujeros negros de galaxias vacías puede llevarles más tiempo alcanzar la madurez, dada su fase de acreción lenta, lo que podría explicar por qué los agujeros negros más masivos y lentos son menos frecuentes en los vacíos”, apunta. Los datos estudiados por Constantin pueden demostrar también que los agujeros negros activos parecen ser más comunes en los vacíos pero sólo entre las galaxias pequeñas (menos masivas), mientras que son menos comunes entre las galaxias masivas. Esto también da una pista de que el ciclo de vida en el crecimiento del agujero se retrasa o se hace más lento en los vacíos comparado con las regiones más densas.

El miembro del equipo del descubrimiento Michael Vogeley de Drexel dijo que es particularmente extraño que los poco sistemas vacíos de acreción masivos y lentos viven dentro de las subregiones más retiradas, mientras que sus homólogos más “urbanos” se encuentran en las vecindades más pobladas.

“Tal vez debido a que los objetos masivos son propensos a reunir material alrededor de ellos, tal proceso de “limpieza” contribuiría a vaciar el ya enrarecido espacio cercano en vacíos”, apunta Vogeley. “Esto dejaría poco o insuficiente material para la futura formación de otras masivas y brillantes galaxias cercanas”. Por contra, en los cúmulos galácticos donde hay gran cantidad de material alrededor, la acreción del material que lo rodea tendría poca diferencia.

Estos resultados han sido posibles sólo gracias a un reducido número de regiones vacías y galaxias vacías halladas en los datos del SDSS-II, la exploración más ambiciosa del universo jamás llevada a cabo, dicen los investigadores. La muestra usada en el análisis que anunciaron hoy comprende más de 1000 galaxias vacías. Previamente, se había estudiado la acreción de los agujeros negros en los centros de galaxias vacías sólo en un puñado de objetos contenidos en una región vacía, el Vacío del Boyero.

Fuente: Ciencia Kanija.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Miden por primera vez la velocidad angular de un agujero negro supermasivo

Ya se había estimado la velocidad angular de algunos agujeros negros más pequeños, y no con demasiada precisión, pero científicos de la Universidad de Maryland han logrado por primera vez medir la velocidad de giro de varios agujeros negros supermasivos con gran precisión - uno de ellos gira al 98.7% del máximo permitido por la Teoría de la Relatividad General de Einstein (unas mil veces por segundo para agujeros negros más pequeños).

Los astrónomos han utilizado el telescopio de rayos X XMM-Newton de la ESA para observar la línea espectral de emisión de los átomos de hierro que están siendo absorbidos por el agujero negro cuando se encuentran en el disco de acreción. La alteración de estas líneas espectrales les ha permitido calcular con gran exactitud la velocidad de giro de varios agujeros negros supermasivos. Los datos más precisos son del que está en el centro de la galaxia MCG-06-30-15: este agujero negro gira al 98.7% de la velocidad máxima posible de acuerdo con la Teoría de la Relatividad General (que es algo más de mil veces por segundo).

Los agujeros negros supermasivos son los que se encuentran en el centro de prácticamente todas las galaxias. “Supermasivo” significa justo lo que crees: son los que tienen una masa de al menos cien mil veces nuestro Sol (pero pueden llegar hasta a diez mil millones de Soles). A pesar de lo que la gente piensa, no hace falta que sean muy densos: la densidad de un agujero negro lo suficientemente grande puede ser menor que la del aire que estás respirando; su volumen es tan enorme que la masa total es suficiente para atrapar la luz.

La densidad gigantesca es necesaria en los agujeros más pequeños (necesaria en el sentido de que hace falta para que se trate de un agujero negro), porque al tener menos masa total necesitan concentrarla en un volumen muy pequeño para que su atracción gravitacional sea suficiente para que la velocidad de escape sea mayor que la de la luz. Por eso siempre que pensamos en agujeros negros, pensamos en densidades enormes.

Por otro lado, piensa en la magnitud del asunto: un agujero negro que tiene la masa de millones de Soles girando cientos de veces por segundo…es difícil de asimilar.

Los agujeros negros supermasivos pueden surgir básicamente de dos maneras: mediante la colisión de agujeros negros más pequeños, en cuyo caso la velocidad angular resultante no suele ser grande, o mediante la acreción de masa paulatinamente, en cuyo caso el agujero se va acelerando angularmente cuando la masa le transfiere su momento angular (algo parecido, aunque sea un ejemplo patético, a cómo el agua del desagüe va girando cada vez más deprisa cuando se acerca al agujero, al disminuir el radio de giro).

De manera que el agujero supermasivo de MCG-06-30-15 probablemente ha conseguido ese enorme tamaño absorbiendo materia poco a poco.

Fuente: El Tamiz.