Científicos estadounidenses del US National Ignition Facility (NIF) han recreado las condiciones del "corazón" del Sol a través de "un láser gigante" de gran potencia, con el objetivo de demostrar el "poder" y la viabilidad de la fusión nuclear, un proceso que los expertos consideran que "puede ofrecer abundantes cantidades de energía limpia".
Según recogió hoy la BBC, este experimento para iniciar la reacción nuclear focaliza el rayo de luz de 192 láseres, formando un sólo haz de luz, que se refleja en una pequeña partícula de combustible de hidrógeno. A su juicio, este trabajo demostrará que se puede extraer más energía de la que se emplea para iniciar la reacción.
El profesor Mike Dunne, que lidera un experimento similar en Europa y que emplea de igual forma la fusión nuclear con láseres, comentó que si finalmente el experimento del NIF triunfa se tratará de un "evento sísmico".
Concretamente, este láser gigante, que ha sido construido durante doce años, es el más grande de estas características en Estados Unidos y se pondrá en funcionamiento en junio de 2009. Los primeros resultados se esperan entre 2010 y 2012. "Tenemos un montón de cosas por hacer y por aprender", señaló el director del proyecto, el doctor Moses.
La fusión es considerada por los expertos como el "santo grial" de las fuentes de energía por su potencial suministrador de energía limpia. Pero el reto, según los expertos, de crear un reactor de fusión nuclear ha sido difícil pero ahora mismo consideran que están cerca de encontrar la solución.
Un equipo de investigación formado por un padre y su hijo, que trabajan en laboratorios separados y especialidades distintas, ha descubierto un nuevo uso para la tecnología láser: matar virus. La técnica, que promete desinfectar la sangre para las transfusiones, utiliza un haz láser de baja potencia con un disparo o pulso que dura sólo fracciones ínfimas de segundo.
Shaw-Wei David Tsen, investigador de inmunología en el laboratorio de T. C. Wu, del Centro Kimmel contra el Cáncer, buscaba un nuevo método para librar de patógenos peligrosos la sangre aislada, incluyendo al virus del SIDA y al de la hepatitis C. Las técnicas actuales que utilizan la irradiación ultravioleta y radioisótopos pueden dejar un rastro de componentes sanguíneos mutados o dañados.
Emplear vibraciones ultrasónicas para destruir virus era una posibilidad, pero su padre, Kong-Thon Tsen, un experto en láseres de la Universidad del Estado de Arizona, tuvo una mejor idea: el láser, a diferencia del ultrasonido, puede penetrar en el agua (absorbente de energía) que rodea a los virus y hacer vibrar directamente al propio patógeno.
Los investigadores enfocaron un láser de baja potencia, con un pulso que dura sólo 100 femtosegundos, sobre tubos de vidrio con una solución salina que contenía virus que infectan a algunas bacterias. La cantidad de virus infecciosos dentro de cada tubo disminuyó entre 100 y 1.000 veces después del tratamiento con el láser.
Este láser es diferente de aquellos que emiten un haz continuo de luz visible, porque envía repetidamente un pulso rápido de luz y entonces cesa, permitiendo que la solución que rodea al virus se enfríe. Esto reduce significativamente los daños que produce el calor sobre los componentes normales de la sangre.
Trabajando sobre la idea de que la vibración destroza la capa exterior del virus, los científicos comprobaron que su láser de baja potencia opera selectivamente, ya que destruye los virus pero no las células humanas normales alrededor de ellos, mientras que los haces láser más fuertes matan casi todo. Los investigadores especulan con que esas vibraciones del láser podrían destruir tanto a los virus farmacorresistentes, como a los que son sensibles a los medicamentos.
Otros colaboradores adicionales incluyeron a Chih-Long Chang y Chien-Fu Hung (de la Universidad Johns Hopkins) y a Juliann G. Kiang (de la USUHS).
La estructura del ojo es similar a la de una casa que tuviera una única ventana exterior curvada del tipo burbuja, que sería la córnea, y un cable de fibra óptica, el nervio óptico, que se extiende desde la parte posterior. Allí existe un tejido fino en forma de anillo, el iris, un diafragma coloreado que permite que cantidades variables de luz pasen a la superficie interior en la parte posterior del ojo. La pupila es el área transparente central, que es controlada por los músculos en el diafragma, que hacen la pupila más pequeña cuando la cantidad de luz es excesiva, y viceversa.
Los rayos de luz pasan a través de la córnea transparente, que debido a su curvatura superficial los desvía (refracta) concentrándolos a través de la pupila. Después, pasan de nuevo a través de unas lentes normalmente transparentes (cristalino) que tienen dos superficies curvadas, la frontal y la parte posterior. Por lo tanto, estos rayos de luz se desvían (refractan) dos veces más durante su viaje a la parte posterior del ojo.
Los rayos de luz viajan a la superficie posterior del ojo a través del humor vítreo, una sustancia transparente gelatinosa que rellena el espacio entre la parte posterior de las lentes y la retina, que es la capa más interna del globo ocular que contiene las células especializadas que convierten la luz en impulsos eléctricos eléctricos. Estas células son llamadas bastones, que son los que procesan las imágenes en blanco y negro, y conos, que procesan el color.
Lo que resulta realmente asombroso sobre la estructura del ojo es como parte de estas células en la retina (células fotosensibles) transforman la luz en impulsos eléctricos que el nervio óptico transmite al cerebro. Luego se prolongan por las vías visuales hacia la zona media del cerebro y atravesando el tejido cerebral, alcanzan los centros visuales de los lóbulos occipitales. Allí los impulsos eléctricos se transforman de una manera aún no determinada con exactitud, para producir lo que llamamos visión.
Leo en The Register que el ejército estadounidense ha firmado un contrato con Boeing para desarrollar un cañón láser antiaéreo que irá transportado por camiones. He traducido la noticia. Esta arma, cuya misión será derribar misiles y proyectiles de artillería, es la continuación del proyecto ATL, también desarrollado por Boeing, que pretende desarrollar un cañón láser aerotransportado. El rayo láser hace años que se utiliza en el campo de batalla, como sistema de marcado de blancos para guiar las armas; con estos proyectos se pretende crear todo un sistema de armas de energía. Eso sí, al contrario de lo que nos han enseñado las películas de ciencia ficción, las armas láser serán equipos muy grandes y pesados, de ahí la necesidad de utilizar vehículos pesados para su transporte.
Científicos italianos afirman haber descubierto el modo de conseguir el “láser atómico” imaginado por Albert Einstein en 1925.
Los lásers, tal y como existen a día de hoy, son haces concentrados de partículas de luz, o fotones.
El descubrimiento por parte de investigadores de la Universidad de Florencia, producirá lásers de átomos en lugar de de fotones, lo cual hasta el momento había resultado imposible puesto que los científicos no encontraban la forma de detener el rebote de los átomos entre si, tal y como informó ayer viernes la agencia de noticias italiana ANSA.
La consecución de un láser atómico es algo largamente esperado en el campo de la micro-electrónica, comentó el líder del equipo científico Massimo Inguscio.
El equipo de Inguscio empleó isótopos de potasio para construir un “condensado atómico” apiñado armoniosamente en el interior de un agujero mediante un campo magnético, similar al modelo téorico anticipado por Einstein y su colega Satyendra Nath Bose, comentó Ignuscio.
“De este modo la interacción de los átomos es virtualmente inexistente”, comentó Inguscio.
Un equipo de cirujanos y hematólogos de un hospital madrileño ha logrado, por primera vez en la Unión Europea, implantar mediante láser células madre adultas en el corazón de dos pacientes con cardiopatía isquémica severa, con el objetivo de regenerar sus tejidos y vasos sanguíneos.
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El Hospital Universitario de La Princesa de la Comunidad de Madrid es pionero en esta técnica, que se ha llevado a cabo con éxito tan sólo en dos países del mundo -China y Egipto- con resultados muy positivos en la mejoría del dolor y en la calidad de vida de los enfermos.
Los doctores que participaron en sendas operaciones presentaron los resultados hoy en una rueda de prensa, en la que precisaron que los pacientes fueron una mujer de 68 años y un varón de 59.
Ambos estaban aquejados de frecuentes anginas de pecho, con los consiguientes ingresos hospitalarios; ingerían hasta diecisiete pastillas diarias y, sin embargo, no existían expectativas de mejora clínica, lo que les sometía a una situación vital muy deteriorada.
El doctor Juan Duarte, jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca del centro sanitario, explicó que las células madre se extrajeron de la médula ósea de los propios enfermos y en el mismo momento de una intervención que en su conjunto no supera los cien minutos, y que conlleva un postoperatorio de entre cuatro y cinco días.
Superado este primer paso, el implante de entre 2.500 y 3.000 millones de células mononucleares, entre las que se encontraban las madre, se llevó a cabo mediante un sistema de revascularización.
Este modelo novedoso combina una sonda láser que abre canales en el ventrículo izquierdo del corazón y que cuenta con un dispositivo especial de tres agujas, que hacen perforaciones en el músculo cardíaco e introducen las células.
Guillermo Reyes, médico adjunto del Servicio de Cirugía Cardíaca, señaló que el tratamiento consiste en combinar los beneficios de la cirugía láser con los de los de las células madre adultas, para la potencial regeneración de tejido sano, aunque, matizó, "habrá que analizar los resultados a medio plazo, dentro de tres o seis meses".
Reyes puntualizó que las células madre se adaptan mejor al tejido en que el que se implantan si éste está "inflamado", lo que se logra mediante el láser, para que generen progresivamente nuevo tejido cardíaco y vasos sanguíneos que favorezcan la circulación cardíaca.
El jefe de Servicio de Hematología del Hospital La Princesa, Adrián Alegre, precisó que las células se extrajeron con varias punciones en la cresta ilíaca de la cadera de los pacientes y, mediante un equipamiento especial para purificarlas, situado en el propio quirófano, fueron preparadas para su implantación.
Alegre indicó que aunque este sistema "abre una nueva vía para la terapia celular en enfermedades cardiológicas" es conveniente "tener cautela y esperar a ver los resultados", ya que no ha habido experiencias previas ni en Europa ni en Estados Unidos.
Los enfermos que por el momento serán sometidos a esta técnica innovadora son aquellos que no pueden recibir ningún otro tratamiento quirúrgico ni intervencionista en su corazón, debido al deterioro de sus arterias, agregaron los especialistas.
Informaron de que el 12 por ciento de los pacientes cardiovasculares de este país se encuentra en esa situación, mientras que entre un 15 y un 20 reciben una revascularización incompleta.
La investigación se enmarca en un proyecto internacional en terapia celular aplicada a la cirugía cardiaca que, según aventuraron, abrirá "grandes esperanzas" para la mejoría de estos enfermos graves.
La patología cardíaca se revela como la principal causa de muerte en España, con más de 50.000 intervenciones coronarias anuales -angioplastias-, y más de 4.000 cirugías de corazón.