miércoles, 25 de marzo de 2009

Los ejércitos de langostas, voraces y caníbales

Fuente: El Mundo.

Son capaces de organizarse en millones de individuos, recorren hasta 200 kilómetros en un sólo día y a su paso sólo queda desolación en los campos. Las langostas del desierto ('Scchitorecca gregaria') tienen unas pautas de movimiento que favorecen su agrupación en grandes nubes de insectos, según acaba de revelar un equipo internacional de investigadores, entre ellos el español Carlos Escudero Liébana. Una de esas colonias podría comer en un día tanto alimento como 2.500 personas.

Conocer sus pautas de comportamiento, según los expertos, podrá ayudar al control de unas plagas que afectan, especialmente, a África Occidental, donde provocan la pérdida total de cosechas, que se devoran en pocas horas, lo que agudiza las hambrunas y causa pérdidas millonarias.

El trabajo ha sido publicado en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' y ha sido realizado por científicos de Oxford, Sydney (Australia), Princenton (EE.UU) y Uppsala (Suecia), además del matemático español, del Instituto de Ciencias Matemáticas (CSIC). Escudero ha sido el responsable de describir la ecuación matemática (diferencial estocástica o aleatoria) que permite estudiar su dinámica de grupo.

"La formación de plagas es muy compleja", asegura el investigador, "y es evidente que hay factores ambientales que participan de este fenómeno; primero debe llover y luego llega una sequía que genera escasez de comida, si bien la formación de la nube de insectos tiene un origen interno".

En un experimento en el laboratorio de Oxford, los investigadores pusieron en un recipiente diferente número de langostas y comprobaron que había un límite crítico, a partir del cual sus movimientos dejaban de ser aleatorios para ir todos los bichos en la misma dirección.

"Se comprobó que a partir de 30 langostas se comienzan a organizar, lo que es una ventaja frente a un depredador, por lo que es posible que esta característica haya sido fruto de la evolución de la especie. Cuanto más aleatoriamente se mueven, recuperan el movimiento coordinado con más rapidez", explica Escudero Liébana.

Los investigadores comprobaron que, además, cuanto más aumenta la coherencia del movimiento es menos probable que se produzcan cambios en su dirección, por lo que sugieren que las estrategias para prevenir que las plagas lleguen a los cultivos debería actuarse en las fases tempranas.

Otro de los aspectos sorprendentes de esta especie es que son caníbales entre ellos. El matemático comenta que "se repelen unos a otras, pero cuando se agrupan y van todas juntas, no pueden parar porque la que lo hace es devorada por la que viene detrás". "Esperamos que estudios como éste permitan ahondar en la comprensión de su movimiento y mejorar el control de las plagas", añade.

Hasta ahora, han sido pocas las investigaciones que se habían realizado sobre este insecto, cuyas plagas no afectan a los países desarrollados. Ya en tiempos del Antiguo Testamento, se recoge su presencia como uno de los grandes desastres bíblicos que asoló Egipto.

La última gran plaga tuvo lugar en 2004, cuando las nubes de langostas alcanzaron las costas canarias. En Mauritania, Níger, Senegal y Malí aquel fue uno de los factores que provocaron una tremenda hambruna, dado que acabaron con todos los cultivos.

Aumenta la terapia contra el contagio accidental de VIH

Fuente: Publico.

El pánico es la reacción habitual ante el contacto accidental con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Es algo que sucede con frecuencia en algunos colectivos, como los trabajadores sanitarios. Ante esta situación, existe una alternativa que permite a los afectados acabar, casi con seguridad, con las dudas sobre si dicho contacto les provocará una infección por VIH.

La herramienta anti-incertidumbre se llama "profilaxis postexposición" (PPE) y consiste en la administración, durante un mes, de terapia antirretroviral de alta eficacia (TARGA), el tratamiento que siguen los infectados por VIH y que les ha permitido tener una esperanza de vida cada vez más cercana a la de la población sana.

Aunque la medida se conoce desde el inicio de esta década y se aplica en los grandes hospitales al menos desde 2002, entre los profesionales existe la sensación de que no es suficientemente conocida por la población, por lo que han solicitado la creación de un registro nacional de las personas que solicitan la PPE, de las que la toman y, por último, de su seguimiento.

Primer registro español

Una experiencia piloto, presentada ayer en la Fundación Ramón Areces, recoge las cifras de PPE en 25 hospitales españoles que voluntariamente han aportado su experiencia a los autores del registro, con datos de enero de 2001 a diciembre de 2005. El estudio muestra que cada vez son más las personas que la solicitan.

En esos cinco años, se notificaron 993 exposiciones accidentales al VIH. El 53,1% de los casos era de origen sexual; el 39,8% se produjo por vía parenteral por ejemplo, por un pinchazo accidental y el 7,2%, por otras vías, como mordeduras. Según los resultados del estudio, se suministró PPE a 53,2% de los expuestos al virus de forma accidental. La razón es que, tal y como repiten los expertos, esta medida dista mucho de ser una solución para todo el mundo. "Hay gente a la que se le deniega porque ya han pasado las 72 horas en las que está indicada y a otros, porque la demandan por una actividad que no tiene riesgo", subrayó el infectólogo del Hospital de La Princesa Ignacio Santos Gil.

En el trabajo sí se comprobó la eficacia de la terapia , ya que sólo el 0,3% de los tratados con PPE se infectó con el VIH y todos habían sufrido otras exposiciones al virus además de aquella por la que habían consultado.

El móvil y banda ancha en España, de los más caros de la UE

Fuente: Europa Press.

España se encuentra entre los países de la Unión Europea donde los precios medios mensuales de la telefonía móvil y de la banda ancha son más altos, según se destaca en el informe anual sobre la situación del mercado de las telecomunicaciones publicado hoy por la Comisión Europea. El estudio alerta además de que la penetración de la banda ancha en España avanza a un ritmo inferior que el del resto de la UE.

La oferta mensual más barata de uso del móvil (incluyendo llamadas y mensajes de texto) que se podía encontrar en España en 2008 ascendía a 35,89 euros, el precio más alto de toda la UE. La media comunitaria se situó en 19,49 euros.

Por lo que se refiere a la banda ancha, el precio mensual medio en España era de 45,83 euros, frente a los 36,89 euros de media comunitaria. Sólo Rumanía, República Checa y Austria tenían ofertas de Internet de alta velocidad más caras que las españolas, según los datos de Bruselas.

El informe del Ejecutivo comunitario alerta además de que la penetración de la banda ancha en España avanza a un ritmo más lento que la media de la UE. El año pasado aumentó menos de dos puntos porcentuales hasta situarse en el 20,2% en enero de 2009, todavía por debajo del promedio de los Veintisiete (22,9%).

En cambio, la penetración del Internet móvil de alta velocidad en España (25,9%) es muy superior a la media de la UE (13%).

El estudio pone de relieve que los españoles recurren cada vez más a paquetes de servicios de telecomunicaciones, por ejemplo ofertas que incluyen al mismo tiempo telefonía fija y banda ancha. Un 15% de los usuarios españoles se beneficiaba en 2008 de este tipo de ofertas conjuntas.

Telefónica sigue siendo el operador dominante en el mercado de telefonía fija pero, gracias al despliegue del cable y a otras inversiones en infraestructuras que permiten a los rivales usar la red del operador histórico, el 21,9% de los clientes utilizan un proveedor alternativo de telefonía fija. Esta cifra es una de las más altas de la UE, según Bruselas.

Por lo que se refiere a la telefonía móvil, la tasa de penetración en España creció significativamente el último año hasta situarse en el 114,27% en octubre, pero todavía sigue por debajo de la media de la UE (118,9%).

España se mantiene como uno de los países de la UE donde un mayor número de personas ha cambiado de operador sin perder su número, tanto por lo que se refiere a telefonía fija (4 millones de números portados) como sobre todo móvil (18,3 millones). Ello evidencia que la competencia en este mercado es "fuerte", según Bruselas. Cambiar de operador manteniendo el número cuesta en España una media de 5 días, por debajo de la media comunitaria, aunque la UE quiere reducir este plazo a sólo un día.

QUEJAS DE LOS USUARIOS

El informe de Bruselas destaca tres áreas en las que el mercado español de las telecomunicaciones debe mejorar. La primera es la distribución del dividendo digital que resultará del apagón de la señal analógica de las televisiones. En España una gran parte de este dividendo se usará para televisión digital terrestre, en detrimento de otros servicios de telecomunicaciones.

Además, y contrariamente a las tendencias en otros Estados miembros, los canales nacionales de televisión digital se adjudican en un segmento del espectro que a nivel de la UE se está estudiando dedicar a futuros servicios de móvil y banda ancha. El Ejecutivo comunitario destaca que la gestión del espectro sigue siendo una "cuestión contenciosa" en España y que éste está "desigualmente distribuido" entre los operadores.

En segundo lugar, la Comisión insiste en que los operadores de telecomunicaciones siguen encontrándose con problemas para desplegar sus redes por los problemas administrativos y de otros tipos que les plantean los ayuntamientos. No obstante, Bruselas reconoce que el Gobierno está tratando de dar incentivos financieros a las autoridades locales que den autorizaciones para redes.

Finalmente, el informe pone de relieve que ha habido un "aumento importante" en España de las quejas relacionadas con el sector de las telecomunicaciones, sobre todo las referidas a problemas en las facturas, dificultades para obtener una conexión fija, transparencia, y obstáculos para darse de baja. El Ejecutivo señala que la coordinación entre los diferentes órganos que tramitan estas quejas "podría mejorarse".

Obama, como Bush, contra el P2P

Fuente: El Pais.

El Departamento de Justicia ha decidido apoyar a la Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA, en sus siglas en inglés) en un pleito contra un hombre del estado de Massachussets al que acusan de haberse descargado ilegalmente, ni más ni menos, siete canciones.

En 2003 Joel Tannenbaum recibió una carta en la que se le acusaba de descargarse música y se le informaba de que, por una determinada cantidad de dinero, no se emprenderían acciones legales contra él. Los 500 dólares (unos 365 euros)que ofreció Tannenbaum debieron de parecer poco a la RIAA y fueron rechazados.

Cuatro años después, sin noticias previas, Sony BMG, Warner Records, Atlantic, Arista, y UMG Recording llevaron a juicio a Tannenbaum. El juez decretó que el caso debía resolverse con un acuerdo, pero ni la RIAA aceptó los 5.000 dólares (unos 3650 euros) que estaba dispuesto a pagar el hombre ni éste tenía intención de pagar los 10.500 dólares (más de 7.700 euros) que la industria le pedía.

Tannenbaum, que ahora estudia en la Universidad de Boston, se enfrenta a un juicio en el que le pueden llegar a exigir el pago de un millón de dólares. Para evitarlo, cuenta con la defensa de un grupo de estudiantes de derecho de Harvard comandados por el profesor Charles Nesson.

Los abogados de Tannenbaum defienden que la ley que regula los derechos de autor es anticonstitucional pues permite multas superiores a los 150.000 dólares (unos 110.000 euros) por cada una violación deliberada del copyright.

Para el Departamento de Justicia, sin embargo, esto no es así. En el escrito del fiscal registrado el pasado día 22 asegura que, en caso de que el tribunal tenga que entrar a valorar la constitucionalidad o no de la norma, debe rechazar siempre los argumentos de la defensa.

Esta podría ser una de las últimas oportunidades de la RIAA de conseguir una sentencia que suponga un golpe de efecto en EE UU y sirva para amedrentar a quienes utilizan las redes P2P para compartir archivos después del golpe que supuso para la industria perder el juicio contra Jammie Thomas, una mujer que estuvo a punto de ser condenada a pagar más de 150.000 euros por compartir una decena de canciones.

Los problemas a los que se enfrenta Tannenbaum podrían tener los días contados. A pocos días de que se resuelva uno de los juicios más importantes en lo que a P2P, descargas y derechos de autor se refiere, uno de sus protagonistas, The Pirate Bay, acaba de anunciar IPREDATOR, una herramienta que promete la posibilidad compartir archivos de forma anónima.

lunes, 23 de marzo de 2009

El dinero puede provocar una costosa adicción

Fuente: La Nacion.

"Plata", "dinero", "guita". Uno podría pensar que son sólo palabras, pero conllevan una misteriosa fuerza psicológica. Con sólo paladearlas durante unos momentos, se convertirá en una persona diferente. Pensar en palabras asociadas con el dinero parece hacernos más independientes y menos inclinados a ayudar a los demás.

Y todavía hay más: manejar efectivo puede disminuir, incluso, el dolor físico. Según distintas investigaciones, el dinero tiene un potente efecto psicológico que sólo ahora empieza a estudiarse.

Nuestra relación con el dinero tiene muchas facetas. Algunos parecen adictos a acumularlo, mientras que a otros les resulta imposible ahorrar para el futuro. Con nuevos estudios centrados en este punto, se encontró que algunos cerebros reaccionan como lo harían a una droga, mientras que otros, como frente a un amigo.

Algunos sugieren que el deseo de dinero se puede dinero se puede confundir con nuestro apetito. Y, por supuesto, como tener mucho dinero se traduce en que puedes comprar muchas cosas, es un sinónimo virtual del estatus. Tanto que perderlo puede causar depresión e incluso suicidio. Por eso, un atisbo en la psicología del dinero tal vez puede mejorar la manera en que nos relacionamos con él.

Esto es todavía más extraño cuando se considera qué se supone que es el dinero. Para los economistas, es sólo una herramienta para el comercio, para hacerlo más eficiente. Igual que un hacha nos permite cortar árboles, el dinero es esencial para la creación de los mercados que, según dicen los economistas, fijan precios desapasionadamente, a cualquier cosa, desde una hogaza hasta un cuadro de Picasso. Sin embargo, el dinero crea más pasión, estrés y envidia que cualquier hacha o martillo. Aparentemente no podemos manejarlo racionalmente, pero ¿por qué?

Valores relativos

Incluso como un simple medio de intercambio, el dinero puede tomar una cantidad de formas desconcertantes, desde retazos de corteza y plumas hasta monedas de oro, billetes de diferentes nacionalidades o datos en la computadora de un banco, la manera más fría y desapasionada de concebirlo.

En vez de tratar el dinero simplemente como una herramienta a ser empuñada con precisión, permitimos que penetre en nuestra mente y accione antiguas áreas emocionales de nuestro cerebro, en la mayoría de los casos con resultados imprevisibles. Para entender cómo esto afecta nuestro comportamiento, algunos economistas están empezando a pensar cada vez más como antropólogos evolucionistas.

Daniel Ariely del Instituto Tecnológico de Massachussets propone que la sociedad moderna nos presenta dos grupos de pautas de comportamiento. Están las sociales, diseñadas para mantener relaciones de larga duración, confianza y cooperación. Y las normas de los mercados, que se centran alrededor del dinero y la competencia, y alientan a las personas a anteponer sus propios intereses.

El intercambio comercial se ha producido a lo largo de la historia humana, con lo cual es posible que en nuestros antepasados haya evolucionado una capacidad instintiva para distinguir entre las situaciones en que hay que manejarse con las reglas sociales y las de mercado, y esto puede haber pasado mucho antes de la invención del dinero.

Sin embargo, experimentos publicados en 2007 revelaron que incluso el contacto fugaz con conceptos relacionados con el dinero nos llevan a pensar y comportarnos de acuerdo con las reglas del mercado.

Un ejemplo es el estudio que realizaron Kathleen Vohs y colegas, del departamento de marketing de la Universidad de Minnesota. Los estudiantes voluntarios tenían que armar frases con palabras no relacionadas con el dinero, como "frío", "escritorio" o "afuera", o con palabras sí relacionadas, como "salario", "costo" y "pagar". Los voluntarios que trabajaron con las palabras relacionadas con el dinero trabajaron durante más tiempo antes de pedir ayuda y fueron menos dados a ayudar a sus compañeros que los demás.

Personalidades divididas

"El dinero hace que las personas se sientan más autosuficientes -explica Vohs-. Es muy común que pongan más esfuerzo en obtener resultados personales, y también prefieren estar separados de los otros." Nuestra parte socialmente correcta puede desaprobar este tipo de comportamiento, pero es muy útil para nuestra supervivencia. "Mientras mantengamos las normas sociales y las de mercado en caminos separados, la vida trascurrirá bastante bien -dice Ariely-. Pero cuando chocan, ahí empieza el problema."

La clave es encontrar el equilibrio justo entre estos dos modelos. Muchos estudios psicológicos encontraron que existe un equilibrio en la búsqueda de las llamadas aspiraciones extrínsecas (como la fortuna, la fama y la imagen), y las intrínsecas (como la creación y mantención de relaciones personales fuertes).

"El dinero parece poseer poder simbólico como recurso social -opina Vohs-. Le permite a la gente manipular el sistema social, para conseguir lo que quiere, más allá de que les caigan bien a los demás." En términos burdos: parecería que el dinero actúa como amigo sustituto.

Los psicólogos Stephen Lea, de la Universidad de Exeter, Reino Unido, y Paul Webley, de la Universidad de Londres, creen que hay otra explicación para las actitudes obsesivas hacia el dinero: que actúa sobre nuestra mente como una droga adictiva, que le da el poder de llevarnos al juego compulsivo, al trabajo obsesivo y a la adicción a las compras. "Es una posibilidad interesante que éstas sean manifestaciones de una adicción más general al dinero", opina Lea.

Lea y Webley proponen que el dinero, como la nicotina o la cocaína, puede activar los centros de placer del cerebro. Por supuesto, el dinero no entra físicamente en el cerebro, pero puede funcionar de manera similar a la de un texto pornográfico, que puede excitar no por estímulos bioquímicos o psicológicos, sino actuando a través de la mente y las emociones.

Esto se ve en otro extraño descubrimiento. En un intento de darle una explicación evolutiva a nuestro comportamiento frente al dinero, Barbara Briers, de la escuela de negocios HEC, en París, y sus colegas decidieron estudiar si nuestro apetito por la plata se relacionaba directamente con el de la comida.

Hicieron tres descubrimientos: primero, que los voluntarios hambrientos eran menos dados a donar a la caridad que los que estaban saciados; segundo, que los que tenían grandes deseos de dinero fueron los que comieron más dulces; y tercero, que las personas daban menos dinero en un juego cuando estaban en una habitación con olores deliciosos, que cuando estaban en otra que olía de manera normal. Briers interpreta que esto indica que nuestro cerebro procesa las ideas sobre el dinero con los mismos mecanismos utilizados para pensar acerca de la comida, lo que causa que, en nuestra mente, los dos sean sinónimos.

Todavía falta entender porqué algunas personas se enloquecen a causa del dinero, mientras que otros no le dan mayor importancia. Los que lo persiguen hasta excluir todo lo demás no son necesariamente adictos. Algunos pueden ser codiciosos, y otros necesitados, personas sedientas de status o que lo utilicen para compensar sus problemas sociales. Lo que está claro es que el dinero, supuestamente una desapasionada herramienta de intercambio, provoca grandes emociones y conflictos mentales. Ya es tiempo de que los modelos de los economistas tengan esto en cuenta.

El colapso alimentario del planeta

Fuente: El Mundo.

"Vivimos en un planeta en el que conviven 1.000 millones de hambrientos, otros 1.000 millones de obesos y 4.500 millones que si engordan, pueden convertirse en un grave problema". Luis de Sebastián es catedrático de Economía en la Universidad Ramón Llull de ESADE, pero su visión sobre la sostenibilidad alimentaria de la Tierra va más allá de los números.

Tanto su análisis, recogido en su libro 'Un planeta de gordos y hambrientos' (Ariel), como el del periodista de investigación norteamericano Paul Roberts ('El hambre que viene', de Ediciones B), llegan a la misma conclusión: el sistema de industrialización de la agricultura actual está llevando al planeta al borde del colapso alimentario y, si no cambiamos los procesos de producción y el régimen cárnico de nuestra especie, el futuro se presenta muy negro para la humanidad.

Roberts lo resume en pocas palabras: "El sistema produce suficiente alimento en el primer mundo, pero no en los países pobres. África, por ejemplo, ya se sufre el colapso y con el cambio climático, la situación irá a peor".

"El problema", continúa, "es que, además, la agricultura intensiva está degradando el suelo en todo el mundo. El suelo tiene hasta 20 micronutrientes, y entre un 3% y un 6% de materia orgánica, pero se está perdiendo por los fertilizantes químicos, por no dejar descansar la tierra para sacar más producción y por la falta de rotación de los cultivos. No basta con confiar en que la tecnología resolverá el problema con nuevas semillas transgénicas si no hay agua ni suelo disponible".

Salidas científicas

Para Roberts, ya no se puede confiar en nuevas salidas científicas: "Los transgénicos están diseñados para los países ricos, para grandes fincas, y son muy caros. Con la 'Revolución Verde' ya se vio que aumentó la producción en India o China y no se acabó con el hambre. Además, están los problemas medioambientales de contaminación", añade.

De Sebastián, por su parte, denuncia un mundo en el que "quien posea las semillas del futuro tendrá en su poder las plantas y todos los frutos, y el proceso de su elaboración como alimento" y recuerda que hace 60 años había en Estados Unidos más de seis millones de granjeros y ahora quedan dos millones.

"La concentración de la alimentación mundial en 200 empresas convierte la comida en un negocio. Nos hacen más gordos, porque hay mucha comida barata y con nuevos aditivos, como la fructosa de maíz o las grasas 'trans' y crean nuevos productos, los 'snacks' o tentempiés", añade.

Se trata de un mundo en el que "las máquinas no se diseñan para recoger las cosechas, sino que las plantas son diseñadas para ser recogidas por las máquinas". Un planeta en el que se crían pollos en 40 días (en lugar de 10 semanas), y se fabrican con de pechugas de medio kilo, aunque luego se las atiborren de antibióticos para que no cojan infecciones, como ha constatado Roberts.

Un sistema, en definitiva, que según acusan ambos investigadores, debido al ansia de conseguir más por menos, ha expulsado a los pequeños agricultores, la mayoría del mundo pobre, que han pasado de producir a pasar hambre.

Magui Balbuena, una indígena guaraní paraguaya, es una de las víctimas de este colapso. Balbuena, de CONAMURI (una coordinadora de mujeres que lucha por su soberanía alimentaria), hace tiempo que ve cómo las tierras de su país pasan a manos de los sojeros brasileños (cultivadores de soja transgénica resistente a un herbicida), que les contaminan las aguas y las vidas. La adicción a los agroquímicos es imparable, pues su uso genera resistencias en las malas hierbas que exigen más producto.

"Silvino Talavera era un niño de 11 años que murió envenenado, tras fumigarle un sojero desde una avioneta. Además, el agrotóxico va a los ríos y arroyos y la gente está dejando sus tierras. Ahora tenemos más cultivos en Paraguay, pero hemos perdido la soberanía alimentaria y nuestra comida cada vez es menos variada", denuncia Balbuena durante una visita a Madrid.

Cambio climático

Otro testimonio es el de Catering N. Kimura, parlamentaria keniata: "En mi país hay tierras ricas, pero en pocas manos, y la gente muere de hambre. La tecnología agraria no ha llegado a los pequeños granjeros, que miran al cielo a ver si llueve, y ahora nadie puede asegurar si lo hará o no".

Al problema de la agricultura industrial, su contaminación por agrotóxicos, la destrucción del suelo, el calentamiento global o la falta de mejoras agrarias y de comercialización en los países en desarrollo, se suma la dedicación de suelo al cultivo de cereales para biocombustibles y, cómo no, el aumento de la demanda de carne, sobre todo en Asia.

"Producir un kilo de carne cuesta 20 kilos de grano. Si su consumo sigue en aumento no podremos mantener a los animales, hay que cambiar esa dieta", asegura Roberts.

El profesor Luis de Sebastián llega a la misma conclusión. "Estamos devorando el planeta", afirma, "y hay una dejación pública en educación alimentaria".

Recuerda, además, que este sistema industrial de producir comida ya ha provocado intoxicaciones y enfermedades que no se conocían. Ahí está el caso de la Salmonella, las 'vacas locas' o la amenaza de la gripe aviar. Sin olvidar la diabetes de tipo B o los problemas cardiovasculares causados por la obesidad.

¿Soluciones? "Confiar en futuras tecnologías no sirve porque hasta los cultivos resistentes a la sequía, patentados, y muy caros, necesitan algo de agua y cada vez hay menos. Tampoco la agricultura ecológica bastaría, porque su nivel de producción es bajo. La solución está en volver a una agricultura sostenible e integrada, que precise menos plaguicidas y sea más racional", argumenta Paul Roberts.

De Sebastián apuesta también por semillas mejoradas, pero desarrolladas por organismos públicos, sin patentes. Y ambos abogan por un sistema que potencie la producción local, para contar con una alimentación más sana y, a la vez, fomentar el desarrollo de los agricultores de países en desarrollo, que hoy están fuera del mercado. Y sobre todo, exigir y demandar una mejor dieta. "No se trata de comer mucho, sino sano" es su conclusión general.

"La gente espera que la ciencia quite el velo a las apariencias"

Fuente: Publico.

El sentido del humor tiene su sitio en la mecánica cuántica. Todos esos fotones yendo y viniendo de polarizadores y cañones hacen que los cuánticos acaben teniendo chispa. El filósofo y físico cuántico Bernard dEspagnat (Fourmagnac, Francia, 1921), tiene también, desde hace unos días, un millón de libras (1,06 millones de euros) del Premio Templeton , el premio académico mejor dotado del mundo, creado en 1972 para premiar a los emprendedores de espíritu: investigadores no necesariamente tradicionales que alientan con la ciencia el progreso humano en la comprensión de lo divino.

D'Espagnat es profesor honorario de Física en la Universidad de París-Orsay y, a lo largo de su carrera, ha estudiado las implicaciones filosóficas de la física cuántica en la realidad del ser humano y en la definición de los límites de la ciencia. Además, ha trabajado en el campo de la mecánica cuántica con los merecedores de un Nobel Enrico Fermi uno de los autores de la bomba atómica y Niels Bohr padre de la física cuántica.

La mayoría de la gente se pierde en la física cuántica. Su colega el Nobel Murray Gellman dijo: "Hay más diferencia entre un humano que sabe mecánica cuántica y otro que no sabe, que entre un humano que no sabe mecánica cuántica y cualquier otro de los primates superiores".

Divertida, esa cita. La comprendo y puedo decirle cómo la interpreto. Mire: normalmente la gente espera que la ciencia quite el velo a las apariencias. Que permita alcanzar una realidad que es independiente de nosotros. Por ejemplo: se pensaba que el Sol se levantaba y giraba en el cielo; hemos constatado que es la Tierra la que gira. La ciencia logra eso, por lo tanto se pensó que progresivamente nos llevaría a descubrir la realidad tal como es. La mecánica cuántica es muy extraña, pero no hay acuerdo sobre por qué. Voy a decirle lo que, para mí, la hace extraña: contrariamente a la ciencia clásica, que busca describir la realidad tal y como es, la mecánica cuántica es una predicción de observaciones. Mientras nos limitamos a usarla para predecir, funciona de maravilla. Jamás se la pilló en falta. Incluso cuando hizo predicciones que parecían absurdas. Por el contrario, cuando se intenta comprender como la descripción de una realidad independiente de nosotros, nos encontramos con las peores dificultades.

¿Puede dar un ejemplo de esa infalibilidad?

Hay varios, pero el que conozco mejor es la llamada violación de las desigualdades de Bell, porque participé indirectamente. El punto esencial es que las desigualdades (entre cantidades medibles) pueden ser rigurosamente deducidas de nociones que parecen evidentes, como por ejemplo que dos partículas (o cualquier objeto) no pueden prácticamente interactuar si están extremadamente alejadas una de la otra. Pues bien: la mecánica cuántica preveía que esas desigualdades debían de ser violadas. Había que hacer probarlo. Algunos cuánticos trabajamos mucho en las observaciones sobre las desigualdades de Bell, con experimentos muy complejos. Por fin, en 1981, Alain Aspect logró en la Universidad de Paris Orsay reunir las condiciones de observación. Y observamos que habían sido violadas, de acuerdo con las prediccciones cuánticas. Indirectamente, se demostró que había que tomar en serio algo que la mecánica cuántica sugiere desde 1935 y que parecía increíble: que, en general, dos partículas con un origen común nunca llegarán a ser independientes. Sea cual sea la distancia en el espacio, seguirán interactuando. Eso parecía absurdo, no sólo a los ojos del sentido común, sino también a los ojos de la relatividad de Einstein, porque implicaría que las dos partículas se comunicarían a una velocidad superior a la de la luz; implicaría que dos fotones separados 12 metros se correlacionan al instante. Sin embargo, eso es lo que parecen indicar los resultados de la experiencia.

Ustedes los físicos cuánticos tienen cuentas pendientes con la teoría de la relatividad... ¿Cómo nos lo explicaría a nosotros, los no cuánticos, los "primates superiores", como diría Gellman?

Todos los primates superiores y la gente que no conoce la mecánica cuántica tienen en común el hecho de pensar que las cosas existen independientemente de nosotros, tal como las vemos o tal como la ciencia dice que son. Pero, la violación de las desigualdades de Bell confirma la validez de la mecánica cuántica en cuanto a la previsión de lo que observaremos, y anuncia las dificultades con que se encuentra uno si intenta extraer de ello una descripción de la realidad tal y como es, independiente de nosotros. Personalmente, infiero que la mecánica cuántica y la ciencia en general sólo describen la realidad empírica, es decir los fenómenos, las apariencias que son comunes a todos nosotros.

Por lo tanto los dirigentes de los Estados, de las multinacionales y los jefes militares pertenecen a los "primates superiores" de la cita del Nobel...

Quizá, pero a ellos les importa poco, porque son gente de acción. Les interesa que las predicciones sean correctas. El que la mecánica cuántica no describa más que apariencias, no les entorpece en absoluto.

Ahora podemos volver a Einstein ¿Usted cree que es incompatible la teoría de la relatividad con la cuántica?

A causa de la violación de las desigualdades de Bell, puede haber serias dudas sobre la relatividad, especialmente sobre la manera en que Einstein comprendía la relatividad. Hacia el final de su vida, estimaba que las partículas son, y que tienen posiciones en espacio y tiempo. En ese esquema, no podían correlacionarse instantáneamente a distancia, porque ello implicaría una propagación de influencias a una velocidad superior a la luz, cosa inaceptable en la teoría de la relatividad considerada en sentido ontológico. En cuántica, recientemente Nicolas Gisin envió desde Ginebra dos fotones correlacionados a diez kilómetros de distancia en sentidos opuestos. Se constataron correlaciones instantáneas violando las desigualdades de Bell, cosa que permite pensar que se comunicaron entre ellos a una velocidad superior a la luz. La teoría de la relatividad ontológica, por lo tanto, está en dificultades. No obstante, cabe destacar que la cuántica subraya que los seres humanos no podrán utilizar esos fenómenos de correlación a distancia para poder comunicarse. Por lo tanto, interpretar la relatividad como si fuera una descripción, no ontológica, sino simplemente de los fenómenos permitiría eliminar esa dificultad.

Es curioso que la ciencia esté tan afectada en su capacidad a alcanzar la cosa en sí en el preciso instante en que sus aplicaciones tecnológica son omnipotentes e incluso peligrosas.

El cientificismo era una doctrina que nos desecaba. Finalmente, la ciencia descubre sus propios límites. La cuántica nos da esa pista; no seamos más papistas que el Papa.