Mostrando entradas con la etiqueta astronomia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta astronomia. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de junio de 2007

El planeta enano Eris tiene 1,27 veces más masa que Plutón

El planeta enano Eris, bautizado en 2005 provisionalmente por su descubridor, Mike Brown, como 'Xena', tiene 1,27 veces más masa que Plutón, con lo que se constata que es el objeto helado más grande del cinturón de Kuiper más allá de Neptuno.

Eris, que recibió su nombre definitivo en la misma sesión de la Unión Internacional de Astronomía (UIA) en la que Plutón perdió su condición de planeta, ha sido medido ahora gracias al observatorio W.M.Keck y el telescopio espacial Hubble, que ya en 2006 había mostrado que era ligeramente más grande que Plutón.

Sin embargo, su masa solo ha podido ser calculada observando el movimiento orbital de su luna, Dysnomia, según un trabajo que publica mañana la revista Science.

Dysnomia tiene una órbita circular de unos 16 días, lo que favorece la idea de que nació de una colisión entre Eris y otro objeto del cinturón de Kuiper.

Los satélites de Plutón, al igual que sucede con el sistema de la Tierra y la Luna, pudieron haber surgido de un proceso de colisión y mantenerse como remanentes en órbita atraídos por el planeta.

Comparando la masa y el diámetro, se ha calculado que la densidad de Eris es de 2,3 gramos por centímetro cúbico, es decir, muy similar a la de Plutón, el objeto del cinturón de Kuiper EL61, y la luna Tritón de Neptuno.

Esa alta densidad implica que los cuerpos no son de hielo puro sino que tienen una significativa composición rocosa.

El descubrimiento de Eris en 2005 (catalogado oficialmente como 2003 UB313) animó el debate sobre el estatus planetario de Plutón dado que los astrónomos se dieron cuenta de que tendrían que llamarle 'el décimo planeta' si Plutón retenía su estatus.

La asamblea general de la UIA, que congregó en verano del año pasado a más de 2.500 expertos de 75 países, decidió que Plutón perdía la condición de noveno planeta del Sistema Solar, que había gozado desde 1930, y que se establecía una nueva clasificación para albergar apropiadamente a todos los nuevos objetos descubiertos y por descubrir.

Plutón pasó así a 'presidir' la segunda división, la de los planetas enanos, un escalón el que también colocaron a los otros aspirantes a planetas: Eris y el asteroide Ceres.

Eris tiene un diámetro de 2.400 kilómetros y está actualmente a 97 medidas astronómicas del sol, es decir, 14.000 millones de kilómetros, cerca de su posición más alejada de esa estrella.

El planeta enano tiene una órbita elíptica que tarda 560 años en completarse y, según los científicos, está cubierto de una capa de metano congelada.

Aunque parecido al de Plutón, también cubierto por ese gas, el color de Eris es más amarillento, tal vez debido a que está más alejado del sol.

Fuente: Terra España.

martes, 8 de mayo de 2007

La mayor explosión estelar jamás registrada

La explosión estelar más brillante que se haya registrado jamás podría ser un nuevo tipo de supernova que los astrónomos buscaban desde hacía mucho, de acuerdo con las observaciones del telescopio de rayos X Chandra, de la NASA.

Este descubrimiento indica que las explosiones violentas de estrellas extremadamente masivas eran relativamente comunes en el universo temprano y que una explosión similar podría ocurrir en nuestra galaxia.

"Fue una explosión monstruosa, cien veces mayor que la de una supernova típica -dijo Nathan Smith, de la Universidad de California en Berkeley, que condujo el equipo de astrónomos-. La estrella que explotó podría haber sido de lo más masivo que existe, alrededor de 150 veces nuestro Sol. Nunca habíamos visto algo así."

Los astrónomos piensan que gran parte de la primera generación de estrellas podrían haber sido así de masivas, por lo que esta nueva supernova podría ofrecer una infrecuente oportunidad de ver cómo morían las primeras estrellas. Es un hecho sin precedente, sin embargo, encontrar una estrella tan masiva y ser testigos de su muerte.

El descubrimiento de la supernova SN 2006gy brinda evidencia de que la muerte de estrellas tan masivas es diferente de lo que predecía la teoría. "De todas las estrellas en explosión que se hayan observado, ésta fue la reina -dijo Alex Filippenko, jefe de observaciones de tierra del Observatorio Lick, en Monte Hamilton, y del Observatorio Keck, de Mauna Kea, Hawai-. Quedamos asombrados de ver cuánto duró."

"Esto ofrece una sólida evidencia de que SN 2006gy fue, de hecho, la muerte de una estrella extremadamente masiva", dijo Dave Pooley, de la Universidad de California en Berkeley, que condujo las observaciones del Chandra.

La estrella que produjo SN 2006gy aparentemente expelió una gran cantidad de masa antes de explotar. Esto es similar a lo observado en Eta Carinae, una estrella masiva de nuestra galaxia, lo que alimenta la sospecha de que Eta Carinae podría estar destinada a explotar como una supernova. Pero si SN 2006gy está a 240 millones de años luz de distancia, Eta Carinae está a sólo 7500 años luz, en la propia Vía Láctea.

"No sabemos si Eta Carinae va a explotar pronto, pero haríamos bien en vigilarla, por si acaso -dijo Mario Livio, del Instituto del Telescopio Espacial, de Baltimore-. La explosión de Eta Carinae sería el mejor show espacial de la historia de la civilización moderna."

Las supernovas generalmente se producen cuando estrellas masivas queman todo su combustible y colapsan bajo su propia gravedad.

En el caso de SN 2006gy, los astrónomos piensan que un proceso muy diferente puede haber desencadenado la explosión. Dadas algunas condiciones, el núcleo de una estrella masiva produce tanta radiación gamma que parte de esa energía se convierte en pares de partículas y antipartículas. El descenso resultante en la energía hace que la estrella colapse bajo su propia gigantesca gravedad.

Después de este violento colapso, se desencadenan reacciones termonucleares descontroladas y la estrella explota, escupiendo sus restos al espacio. "En lo que concierne a su efecto sobre el universo temprano, hay una enorme diferencia entre estas dos posibilidades -dijo Smith-. Una contamina la galaxia con grandes cantidades de nuevos elementos y la otra los encierra para siempre en un agujero negro."

Los resultados de las observaciones de Smith y colegas se publicarán en The Astrophysical Journal.

Fuente: HispaMp3.