lunes, 14 de abril de 2008

El primer animal fue... ¡una medusa!

Fuente: Axxon.

Un estudio dirigido por Casey Dunn, biólogo de la Universidad Brown, utilizó nuevas herramientas genómicas y el poder de la computación para tratar de enfocar mejor el árbol de la vida, y el resultado de su análisis fue una sacudida que podría revolucionar nuestras ideas acerca de los primeros animales que poblaron la Tierra.

Hasta ahora, se había pensado que los primeros animales multicelulares en el vasto árbol de la vida fueron las esponjas, organismos que propiamente no tienen ni tejidos ni sistema nervioso. Pero el estudio de Dunn, que mereció la portada de la última edición de Nature, desbancó a las esponjas para colocar en la base del tronco a los ancestros de la medusa peine, un animal sencillo pero que sí posee tejidos y un sistema nervioso.

El análisis de segmentos elegidos del genoma de 29 especies animales (y su comparación con los de otras 48 especies) reveló muchas novedades, pero ninguna tan singular como la ya apuntada: que en el árbol de la vida el linaje de la medusa peine se separó antes que el de las esponjas.

"Fue una sorpresa total", reconoció Dunn, profesor asistente de ecología y biología evolutiva en Brown. "Fue tan sorprendente que al principio pensamos que algo nos había salido muy mal".

El equipo revisó los resultados una y otra vez. Agregó más datos y volvió a revisar, y el resultado se sostuvo: la separación de la medusa antecedió a la de las esponjas.

"Este hallazgo sugiere que o bien las medusas peine evolucionaron en su complejidad con independencia de otros animales, o que las esponjas se han simplificado notablemente en el curso de la evolución", apuntó Dunn.

"De ser corroborado por otros tipos de evidencias, esto desafiaría de modo importante el modo en que pensamos acerca de los más primitivos animales multicelulares". Dicho de otro modo, si el estudio es confirmado indicará que el primer animal era más complejo de lo que los biólogos creían.


El biólogo dice que la conclusión del estudio ofrece dos escenarios posibles. En el primero, los ancestros de la medusa peine se separaron y desarrollaron por su lado tejidos y sistema nervioso; en el resto del árbol, esta evolución se habría dado después de la separación de las esponjas.

En el segundo escenario, después del primer animal multicelular, aparecieron los tejidos y el sistema nervioso; luego se separaron la medusa, la esponja y otros animales, y el linaje de la esponjas tuvo una regresión que la simplificó.

Para el estudio, el equipo de la Universidad Brown recolectó las llamadas "etiquetas de secuencias expresadas" de los genes activos de 29 especies animales poco conocidas, ubicadas en ramas muy dispares del árbol de la vida, entre ellas las medusas peine, los ciempiés y los moluscos.

El análisis se hizo combinando también los datos genómicos de 48 especies más conocidas, como el ser humano y la mosca de la fruta, buscando siempre los genes más comunes activos (o expresados).

El estudio implicó utilizar más de 120 procesadores alojados en racimos de computadoras dispersas en laboratorios de varias partes del mundo.

"Lo excitante es que esta nueva información cambia nuestra comprensión básica del mundo natural: información hallada en libros de biología básica y en carteles de historia natural", dijo Dunn.

"Si bien la imagen del árbol de la vida está lejos de estar completa después de este estudio, es más clara. Y estos nuevos resultados muestran que estos nuevos acercamientos genómicos serán capaces de resolver al menos algunos problemas que han sido anteriormente intratables".

Sin embargo, el biólogo es consciente de que los avances apenas hacen mella en la inmensidad de la naturaleza: se estima que hay unos diez millones de especies en el planeta, y de ellas se han descrito alrededor de 1.8 millones. La inmensa mayoría ni siquiera ha sido ubicada por aproximación en el árbol de la vida.

Complejidades

¿Cuándo ocurrió la separación de la medusa peine del resto del árbol de la vida animal? Nadie lo sabe. Las medusas se cuentan entre los animales más frágiles y delicados que existen (sus tejidos no se han fosilizado), de modo que no hay manera de fechar el evento inferido. A lo anterior, dice Patrick Herendeen, director de proyecto en la Fundación Nacional de Ciencias, hay que agregar el hecho de que las medusas peine han seguido evolucionando: las actuales tienen tentáculos pero no la forma de campana propia de las demás medusas, y seguramente las primitivas eran aún más distintas. Una conclusión de Herendeen es que la forma básica de las medusas evolucionó por separado en varias ocasiones.

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